historias
«No es igual sufrir de hambre que sentir ganas de comer. EL hambre es como la sed, una debilidad que lo deja a uno sin fuerzas de ánimos. (…)»
«Hubo temporadas de encuentros más fluidos, cuando ambos tenÃan claridad y coincidencia en lo que estaba sucediendo y ameritaba la toma de un café o una copa de vino. En otras, llegaron casi hasta evitarse aún conscientes que ambos circulaban por veredas muy cercanas.»
«Caminé hasta la camioneta. Tanteé debajo del asiento. Allà estaba el revolver. En dos trancos me acerqué a la puerta. Un disparo y el candado enmohecido saltó hecho añicos. Una patada y la puerta se abrió con un chirrido.»
«El “Veterinario†Haroldo Mateljan cumplÃa sus funciones normalmente. El “Vasquito†Héctor Larrañaga inseminaba. Los hermanos “Cacique†y “Carlitos†Guidobono, junto a “Gorra de lana†Bernardo Silvano, formaban el resto del equipo general para llevar adelante dicho emprendimiento.»
«El “gallego†y El “roque†habitaban una modesta casilla de campo, con precarias instalaciones, que habÃan anclado al reparo de un pequeño monte de viejos paraÃsos, para protegerse del viento y el sol. Carlitos tenÃa su nido en un modesto “rancho de personal†a cierta distancia de la casita principal reservada a los Larrañaga.»
«Las relaciones entre vecinos de toda la vida siempre fueron cordiales, respetuosas, solidarias y demás calificaciones positivas que de ninguna manera podÃan esbozar la posibilidad de conflicto alguno.
Eso sÃ, ambos jefes de grupo, tenÃan su “personalidad†y “ancestralidad italianaâ€â€¦»
«Súbitamente, a eso de las 21 horas se abre la puerta y entra un “crotoâ€, bien croto que, según él mismo comentara, bajó del tren carguero que desde Godoy Cruz, Mendoza, se dirigÃa a Buenos Aires. Sucio, con derruidas alpargatas, pantalón a la pantorrilla, saco cargado de no se supo qué pero con sus bolsillos bien estirados y una gorra impresentable. Miró, saludó sin saludar, y se pidió “una cañaâ€.
«La media manzana siguiente, paralela a la de Romitti, era todo un terreno descampado. AllÃ, en su parte central, se construyó la Iglesia por el año 1965.»
«Manuel – Manolo – Anca DÃaz ( serio, demasiado serio, ceremonioso, amante de los caballos de trote y de sus carreras, padre de quien luego serÃa nuestro veterinario, el Negro ( chivo ortigado ) Anca ; era dueño en realidad de toda la manzana, incluida nuestra casa (la de Ramón).»
«Asà eran, casi todos los dÃas, excepto los sábados y domingos que agregaban algún bailongo, el cine en lo de Costantini, la misa, el asado, alguna carrera cuadrera en el pueblo ó fuera de él, un campeonato de fútbol, una visita inesperada.»
«El pueblo estaba convulsionado porque ambos habÃan llegado a la final que se disputarÃa el 25 de Mayo de 1968. Mitad del pueblo por la roja, mitad del pueblo por la celeste.»
«Cuando hablaba con sus amigos de confianza solÃa decirles que si alguien le gustaba, él no tenÃa lÃmites. Estaba dispuesto a todo porque su lema era “solo el que ama, comprendeâ€. No le temÃa a nadie y lucharÃa por su presa hasta las últimas consecuencias.»