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Sastrería

Audioguía

La sastrería del Museo Iriarte rescata una actividad que durante décadas formó parte de la vida social y comercial de las ciudades y pueblos argentinos: el arte de confeccionar trajes a medida.

Este espacio recrea el ambiente de las tradicionales casas de sastrería, donde el detalle, la elegancia y el trabajo artesanal ocupaban un lugar central.

El origen de esta historia

La inspiración para incorporar esta sección al museo surgió en la ciudad de Buenos Aires, al descubrir que una histórica sastrería porteña estaba cerrando definitivamente sus puertas.

En la esquina de Piedras 99 funcionaba desde 1925 la reconocida firma Rocha Casimires, uno de los grandes símbolos del buen vestir porteño.

En sus vidrieras aún podían verse enormes tijeras, antiguas planchas de acero, cintas métricas, maniquíes, mesas de corte y mobiliario original que conservaban intacta la esencia de otra época.

Dentro del local permanecía Leonardo Kupchik, último representante del histórico negocio, quien relataba cómo los cambios culturales, los nuevos hábitos de vestimenta y las transformaciones económicas habían ido debilitando el oficio de la sastrería tradicional.

Rocha Casimires: un ícono de Buenos Aires

Durante décadas, Rocha Casimires fue referencia de elegancia y confección artesanal en la ciudad de Buenos Aires.

Por sus salones pasaron figuras destacadas de la política, el espectáculo y el deporte argentino. La sastrería mantenía vivo un modelo de trabajo basado en la atención personalizada, las telas de calidad y los trajes confeccionados a medida.

El local, con más de 500 metros cuadrados, conservaba su clásica boiserie de madera, antiguos ventiladores de hierro, máquinas de coser, maniquíes y herramientas originales utilizadas por generaciones de sastres.

El oficio del sastre

La sastrería tradicional representaba mucho más que confeccionar ropa: era un oficio artesanal basado en la precisión, la experiencia y el vínculo personal con cada cliente.

Cada traje implicaba múltiples etapas:

  • toma de medidas
  • selección de telas
  • corte manual
  • pruebas intermedias
  • confección y planchado final

Los sastres trabajaban cuidadosamente cada detalle para lograr prendas únicas, adaptadas a cada persona.

La sastrería en el Museo Iriarte

Movilizado por la importancia patrimonial de este oficio y por el cierre de una actividad histórica, el Museo Iriarte decidió recrear una sastrería en su “pueblito”, inspirada en aquellos antiguos locales que marcaron una época.

El espacio reúne mobiliario original, herramientas, maniquíes, planchas antiguas, mesas de trabajo y distintos elementos vinculados al universo de la confección artesanal.

La instalación busca preservar no solo los objetos, sino también el ambiente y la identidad de un oficio que durante muchos años formó parte de la vida cotidiana de pueblos y ciudades.

Un homenaje al buen vestir y al trabajo artesanal

La sastrería del Museo Iriarte invita a redescubrir una época donde la elegancia estaba asociada al trabajo manual, la calidad de los materiales y el tiempo dedicado a cada prenda.

Un espacio que mantiene viva la memoria de aquellos sastres que, con paciencia y precisión, dieron forma al estilo de generaciones enteras.